Cómo hacer un Sitio Web o Blog en 2022 - Guía fácil y Gratuita para Crear un Sitio Web

5 fundamentos de redacción publicitaria para blogs

Mucha gente ve la redacción publicitaria como una herramienta publicitaria, en la que el redactor utiliza el arte de escribir para vender un producto o servicio específico. Sin embargo, abarca más que eso. Según Copywriting.com, la redacción publicitaria es “”

La palabra clave en esta definición es “persuadir”. Si bien vender una empresa a clientes potenciales es una forma de persuasión, es sólo un subconjunto de lo que implica la redacción publicitaria. Escribir un blog sobre sus opiniones también puede ser una forma de persuasión, ya sea para convencer a los lectores de su punto de vista, aumentar el flujo de tráfico a su sitio o motivar a otros. Como blogger independiente, creo firmemente en la capacidad de las palabras para inspirar e incluso cambiar la vida de las personas.

Independientemente del propósito de tu redacción, existen ciertos fundamentos que podemos seguir para enganchar a nuestros lectores. Éstos son algunos de ellos.”

1. Hacerlo conversacional

La redacción publicitaria se diferencia de otras formas de escritura, como la redacción de noticias o novelas, en que tiene como objetivo establecer una conexión personal con el lector adoptando un tono conversacional.

Al escribir textos para blogs, es esencial recordar que tu publicación puede ser leída por miles de personas, pero debes escribir como si te dirigieras a una sola persona. Esto se debe a que cada lector leerá tu publicación solo y no querrás interrumpir su flujo de lectura.

Esta conexión personal es particularmente importante cuando se intenta persuadir al lector. Debes comunicarte en su idioma y conectarte con ellos a través de experiencias, observaciones y emociones personales, que son exclusivas de los humanos.

Para mantener una atmósfera de conversación, utilice párrafos cortos y limite cada uno a una sola idea. Esta técnica garantiza que el flujo de la conversación permanezca ininterrumpido y que sus ideas se absorban y comprendan fácilmente.

2. Sea claro, conciso y vaya al grano

Cuando se trata de redacción publicitaria para blogs, los lectores en línea son diferentes de los lectores fuera de línea. Con una gran cantidad de información disponible al alcance de su mano, pueden pasar fácilmente de un sitio a otro si el primero les resulta aburrido. Un blog se vuelve tedioso cuando ofrece muchas palabras pero poca información.

La primera regla es mantener las oraciones y los párrafos breves. Esto aclara sus ideas y convierte su artículo en fragmentos bien organizados y fáciles de leer. Utilice títulos y subtítulos para mostrar la organización de su escritura a primera vista. Si los lectores no pueden identificar inmediatamente la estructura general de su artículo, pueden probar otros sitios que sean más sistemáticos.

Minimizar el uso de jerga ya que dificulta la comprensión. Recuerde que en Internet nadie quiere perder el tiempo buscando información. Todo el mundo lo quiere rápido y rápido.

3. Centrado en el cliente

Aunque el término “cliente” parece implicar que usted está vendiendo un servicio o producto, también se puede generalizar para vender ideas, soluciones y conocimientos a sus clientes, también conocidos como lectores. Por lo tanto, es necesario evaluar quién es su público objetivo y cuáles son sus necesidades. Recuerde que está vendiendo y persuadiendo a otros, por lo que lo que escriba debe enfatizar cómo sus clientes pueden beneficiarse al leerlo.

¿Qué tipo de información quieren recibir tus lectores de tu blog? ¿Quieren consejos o soluciones sobre cómo solucionar los problemas de su computadora? ¿O están buscando algo que inspire y motive sus vidas?

Estas preguntas serán respondidas una vez que comprenda quién es su público objetivo. A partir de entonces, sabrás qué temas buscan ellos, hasta los detalles de cómo debes estructurar tus artículos. Tu investigación (si la hay) de temas será más efectiva porque sabrás de antemano qué les interesa y qué no.

4. Comience con buenos titulares

¿Qué es lo primero que nota cualquier lector en un artículo? ¡El encabezado! Para animar al lector a seguir leyendo, el título debe ser lo suficientemente atractivo como para motivar a seguir leyendo. Al igual que con las oraciones, mantenga el título breve (preferiblemente siete palabras o menos) para que el lector pueda entender de qué se trata en la primera lectura.

Hay muchas formas de atraer a los lectores. Puede utilizar un titular ingenioso o algo que despierte la curiosidad. El método más común (y quizás incluso infalible) es indicar el beneficio.

Después de todo, según el punto 3, cualquiera que lea el artículo se preguntará “¿qué gano yo con esto?”. Revelar el beneficio desde el principio animaría a cualquiera a seguir leyendo, siempre que sea lo que los lectores quieran. Estos titulares van directos al grano y son claros para los lectores de Internet, quienes, como todos sabemos por el punto 2, son personas “volubles”.

5. Corrección

La práctica hace la perfección, y lo mismo ocurre con la corrección. En cualquier tipo de escritura, es fundamental que el escritor vuelva a leer la pieza completa y se asegure de que fluya sin problemas. Sin un flujo cohesivo, al lector le resulta difícil establecer una conexión con el escritor a través de las palabras, oraciones y párrafos. La persuasión requiere que el lector se relacione con lo que dice el escritor.

Además, si la ortografía y la gramática son correctas, es menos probable que se cuestione la fiabilidad del artículo. Esto tiene implicaciones para la cantidad de lectores que regresarán a su blog en busca de más entradas.

Además de revisar tu trabajo tú mismo, ¿por qué no hacer que otra persona lea tu publicación? A veces, cuando pasas demasiado tiempo trabajando en una pieza específica, tu forma de pensar y tu perspectiva se vuelven rígidas. Es posible que no vea sus propios errores y que no pueda detectar la falta de fluidez. Hacer que otra persona lea su artículo, que no lo haya visto antes, puede brindarle comentarios imparciales, objetivos y constructivos.