Copia publicitaria: características y cómo escribirla

En publicidad se dice que una imagen vale más que mil palabras, pero esto no es del todo cierto. El copy publicitario es de suma importancia para especificar el mensaje de la marca, definir los beneficios y convencer al lector. Veamos en qué consisten, cuáles son sus características y qué recursos podemos utilizar para escribirlos.

¿Qué es la copia publicitaria?

El copy publicitario es un texto que busca convencer al lector para que realice una determinada acción. El ejemplo más claro es el texto que busca animar al lector a comprar, pero la acción también puede ser sumarse a una causa, rellenar un formulario, etc.

En general, el texto publicitario suele ir acompañado de imágenes y emplea una serie de recursos literarios para atraer la atención del lector y resultar convincente.

Características de un buen texto publicitario

Originalidad. El texto publicitario debe captar la atención del lector y ser memorable. Suele intentar sorprender al lector y destacar entre otros mensajes similares.

Claridad. El texto publicitario debe transmitir un mensaje inequívoco sobre la marca. Además, generalmente hay poco espacio para hacer esto, por lo que la capacidad de sintetizar es esencial.

Coherencia. La copia publicitaria no se entiende aisladamente; es parte del ecosistema de la marca. En consecuencia, debe ser coherente con otros elementos de la marca.

Tipos de copia publicitaria

Discutidor. El copy publicitario argumentativo presenta una serie de argumentos racionales para convencer al lector de que lleve a cabo una determinada acción. Por ejemplo, si la acción deseada es la compra de un producto, este texto explicará su utilidad, sus características, por qué se diferencia de otros productos similares fabricados por la competencia, etc.

Narrativa. El copy publicitario puede tener un aspecto más emocional que busca presentar la marca a través de una historia. Esto se conoce en publicidad como storytelling.

5 consejos para redactar un buen texto publicitario

    Conozca su personaje de comprador. El texto publicitario siempre debe escribirse pensando en un usuario específico y estar alineado con sus valores, deseos y necesidades. Por lo tanto, el primer paso es tener muy claro a quién se dirige.

    Define tu objetivo. La misión de todo texto publicitario es conseguir que el público objetivo actúe. Antes de escribir una sola línea, debemos saber qué acción estamos buscando.

    Define bien los canales. Un texto para un anuncio de prensa no es lo mismo que un guión para un video en línea o una página de destino. En ocasiones, tendrás que redactar un texto básico y luego adaptarlo a diferentes formatos, teniendo en cuenta sus distintas características.

    Tormenta de ideas. En el mundo de la creatividad a veces se dice que hay que descartar las diez primeras ideas que te vienen a la mente, porque no son originales. Sin ir a los extremos, lo cierto es que es mejor dejar volar la imaginación un rato y luego filtrar y descartar. De esta manera, la lluvia de ideas puede ser un gran comienzo para el proceso de escritura.

    Verificar, verificar y verificar. El texto publicitario final tiene que ser impecable, transmitir claramente el mensaje, generar el impacto deseado y, por supuesto, no contener errores tipográficos. Lo mejor que puede hacer es realizar varias ediciones, dejando un poco de tiempo entre cada una. Compártelo también con tus compañeros para que puedan echar un vistazo con nuevos ojos.

Tener una buena comprensión de lo que es el texto publicitario y cómo redactarlo bien lo ayudará a llegar a nuevos clientes y continuar haciendo crecer su negocio. ¡Esperamos que estos consejos te ayuden a lograrlo!