Esta nueva herramienta estirable puede generar energía eléctrica usando pequeños imanes

Materiales piezoeléctricos, denominados materiales que pueden convertir el estrés en electricidad. La utilidad general de tales materiales es limitada debido a su limitada capacidad para funcionar si están húmedos. Estos materiales no han logrado producir suficiente energía para considerarlos opciones energéticas viables. Un nuevo invento consistente en generadores magnetoelásticos podría cambiar todo esto en un futuro próximo.

La invención se compone de una matriz de polímero de silicona catalizada por platino suspendida en cuyo interior se encuentran imanes de neodimio-hierro-boro a nanoescala; ha sido ideado para producir resultados en dispositivos bioelectrónicos autoamplificados súper eficientes, suaves y flexibles.

Los sensores de diagnóstico implantables y portátiles utilizan los movimientos del cuerpo humano para generar energía. La mejor característica de los sensores es que estar mojados no afectará su eficacia. No se desactivarán ni dejarán de funcionar debido a la lluvia o el sudor.

“Nuestro hallazgo abre una nueva vía para la energía práctica, las tecnologías de detección y terapéuticas que están centradas en el cuerpo humano y pueden conectarse al Internet de las cosas”, dijo el líder del estudio Jun Chen.

“Lo que hace que esta tecnología sea única es que permite a las personas estirarse y moverse con comodidad cuando el dispositivo se presiona contra la piel humana, y debido a que se basa en el magnetismo en lugar de la electricidad, la humedad y nuestro propio sudor no comprometen su eficacia”. Además, el invento de Chen y su equipo tiene un efecto magnetoelástico cuatro veces mayor que los dispositivos de aleación de metal rígido del mismo tamaño.

El gran avance que logró este esfuerzo fue la generación de electricidad, una corriente eléctrica de 4,27 miliamperios por centímetro cuadrado. Esto es 10,000 veces más eficiente en comparación con los métodos convencionales que se usaban anteriormente.

Se están probando otras tecnologías en todo el mundo, pero no son rival para los generadores portátiles de Chen. No cumplen con uno u otro requisito. Algunos dispositivos en cuestión son demasiado rígidos para doblarse lo suficiente como para comprimirlos contra la piel, otros dependen de la electricidad estática que no genera suficiente energía y sufren de humedad.

Sin embargo, el magnetoelástico de Chen se mantiene al día con sus niveles de rendimiento superiores sin importar la situación o el entorno que los rodea. De manera fascinante, siguieron actuando después de estar empapados en sudor artificial durante una semana. El equipo ha solicitado una patente para la tecnología y continuará descubriendo aplicaciones nuevas y prácticas.