Este nuevo concepto de avión a base de amoníaco es un 70% más potente que el H2 líquido

Las innovaciones tecnológicas no tienen fin y todos los días escuchamos las noticias abriendo camino. La industria de las aerolíneas avanza con regularidad y se avecinan más alternativas al combustible para aviones. La investigación ha demostrado que el amoníaco puede ser la próxima gran esperanza para los vuelos de aviones sin emisiones de carbono. El amoníaco se ha convertido en un nuevo competidor en la carrera por encontrar un combustible para aviones sin carbono. El 5 de noviembre, un grupo liderado por Reaction Engines en el Reino Unido anunció intenciones de construir un sistema de propulsión basado en reactores de craqueo catalítico livianos y compactos que producen hidrógeno, que posteriormente se puede consumir directamente en motores de turbina.

El amoníaco es mucho más fácil y menos costoso de transportar y almacenar que el hidrógeno, a pesar de que solo puede transportar alrededor del 20% de la energía del hidrógeno. Por otro lado, según el análisis, puede contener alrededor de un 70% más de energía en volumen que el H2 líquido. Cuando se trata de tecnologías aeronáuticas innovadoras, la cuestión del peso suele descartar el amoníaco. Tiene una energía específica más baja que el combustible para aviones y, por lo tanto, parece ser menos atractivo que el hidrógeno.

Reaction Engines, una empresa británica, se ha asociado con IP Group y el Consejo de Instalaciones de Ciencia y Tecnología (STFC), financiado por el gobierno británico, para prepararse para este posible cambio industrial. La tecnología de intercambiador de calor de Reaction se utilizará en el motor cohete Synergetic Air-Breathing Rocket Engine (SABRE), que está desarrollado para viajes espaciales y capacidades hipersónicas. El SABRE se integrará con la experiencia del catalizador de amoníaco del STFC.

¿Cuáles son los inconvenientes?

¿Es el amoníaco, que consume mucha energía, la mejor opción? Reaction y otros argumentan que necesitamos más ideas semilla, no menos, y la capacidad del plan para calentar la mezcla de amoníaco hasta que se agriete sin agregar energía adicional le proporciona una ventaja.

Un posible inconveniente de esta idea es que la lluvia ácida puede ser causada por la combustión a base de amoníaco. Aunque los gases de combustión de este nuevo motor serán nitrógeno y agua, la quema de amoníaco e hidrógeno produce óxidos nitrosos (emisiones de NOx). Aunque las emisiones de carbono están relacionadas con el clima, las emisiones de NOx pueden dañar a las personas, los animales e incluso ecosistemas enteros, lo que resulta en aire con niebla y lluvia ácida.

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