Este nuevo estudio de cerebros de peces vivos revela cómo se forman los recuerdos

Científicos de la Universidad del Sur de California (USC) observaron la formación de recuerdos dentro de los cerebros de peces vivos. Además, en lugar de fortalecerse, las sinapsis crecían en una parte del cerebro mientras desaparecían en otra.

Las sinapsis son pequeños espacios en el cerebro que conectan las ramas de las neuronas cercanas y juegan un papel vital en la formación de la memoria. Cuando una sinapsis se usa con frecuencia, se desarrolla con más fuerza, reforzando una memoria asociada con esa sinapsis. Sin embargo, un estudio reciente encontró que hay más en esta teoría.

Los investigadores de la USC utilizaron el pez cebra, que se emplea comúnmente en estudios neurológicos. Los peces tienen un cerebro similar al de los humanos. Sin embargo, también tienen cráneos translúcidos, lo que permite a los científicos observar el funcionamiento interno del cerebro.

Las sinapsis son demasiado pequeñas para observarlas; por lo tanto, los investigadores idearon algunas formas únicas de detectarlos. Primero, modificaron genéticamente a los peces para que desarrollaran sinapsis fluorescentes. A continuación, los analizaron con un microscopio láser que utiliza una luz más baja para evitar daños en los tejidos. Los investigadores utilizaron esta configuración para obtener imágenes de los cerebros de los peces antes y después de establecer una memoria para ver cómo cambiaban las sinapsis.

Además, los investigadores entrenaron a los peces con dos estímulos, neutral y negativo, para aumentar la formación de memoria. Finalmente, un láser infrarrojo calentó las cabezas de los animales, lo que les resultó molesto y se alejaron flotando abanicando sus colas. Después de unas horas, los peces comenzaron a mover la cola en respuesta a la luz, mostrando un desarrollo de memoria asociativa para la luz y el calor.

Los investigadores quedaron desconcertados por los hallazgos. Un área del cerebro creaba nuevas sinapsis y otra las eliminaba. Según el estudio, la memoria se codifica variando el número de sinapsis.

“Durante los últimos 40 años, la sabiduría común era que se aprende cambiando la fuerza de las sinapsis, pero eso no es lo que encontramos en este caso”, dice Carl Kesselman, autor del estudio.

Se requiere más investigación para confirmar la participación del crecimiento y la pérdida de sinapsis en la formación de la memoria. Además, más estudios tienen como objetivo eliminar las sinapsis en peces cebra o ratones para determinar si también se borran los recuerdos asociativos, lo que podría conducir a tratamientos novedosos para el TEPT, según los investigadores.

El estudio fue publicado en la revista PNAS.

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