Este nuevo hábitat lunar de origami puede desplegarse hasta 750 veces su tamaño

‘Space Architects’ Sebastian Aristotelis y Karl-Johan Sorensen son dos diseñadores daneses de SAGA que diseñaron el refugio lunar plegable inspirado en el origami para los exploradores de la misión lunar Artemis de la NASA.

El proyecto se llama “Lunark Habitat”. Es una pequeña estructura portátil que se puede plegar fácilmente para su transporte. Su exterior está hecho de un marco de aluminio resistente cubierto de células solares. Su interior incluye un inodoro y una zona de estar con escritorios de trabajo, un calentador, equipo de entrenamiento, módulos para dormir e incluso paneles de luz que pueden simular la luz del día.

El objetivo de los científicos para futuras exploraciones espaciales es enviar personas que sobrevivan y prosperen en entornos hostiles. Por tanto, deben garantizar la seguridad de los exploradores. Esto significa que la estructura debe tener en cuenta cómo las personas afrontarán los desafíos de vivir solas. El sistema de paquetes de asistencia para los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional es un refuerzo psicológico actualmente en uso.

El hábitat de SAGA está diseñado para personas que desean viajar pero no se capacitan para una misión de sobrevivientes. LUNARK es su hogar lejos del hogar.

El Lunark Habitat, que puede soportar las heladas temperaturas del Ártico, también está diseñado para cumplir con los objetivos de un medio ambiente más verde, con paneles solares que alimentan la estructura. Además, dado que el hábitat está impreso en 3D, cualquier pieza que deba reemplazarse puede reimprimirse rápidamente.

Su diseño está inspirado en el origami japonés, que se pliega hasta unos 100 pies cúbicos y se expande mediante un intrincado sistema de plegado. La estructura pesa alrededor de 1.700 kilogramos y puede expandirse de 2,8 metros cúbicos a 17 metros cúbicos.

La verdadera innovación del Lunark Habitat es que está diseñado para adaptarse a las necesidades psicológicas de los habitantes, lo que aborda el gran desafío de permanecer en el espacio durante un tiempo prolongado. Incluye un simulador meteorológico y un sistema que imita los ritmos circadianos naturales del cuerpo para aliviar la monotonía de hacer las mismas tareas y mirar el mismo entorno todos los días.

Además, la estructura incluye una carcasa de fibra de carbono que es liviana y está dispuesta en formato origami, lo que permite que la carcasa se expanda hasta 750 veces su tamaño original. SAGA usó caucho compuesto blanco para agregar flexibilidad a la estructura además de fibra de carbono. Un marco de aluminio externo soporta la carga.

La estructura es más pequeña que un cohete y el Lunark plegado puede caber fácilmente dentro de un contenedor de envío. Más importante aún, Lunark se puede desplegar y ensamblar fácilmente sin ninguna habilidad o herramienta especial, lo que lo hace ideal para turistas espaciales. “Somos civiles, y si miramos hacia un futuro con más civiles en el espacio, esa es una de las cosas más importantes que debemos resolver como arquitectos”, dice Aristotelis.

Si los científicos pudieran comenzar a descubrir una forma rentable de enviar turistas al espacio, ¡la vida sería genial!

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