Estos masones robot pronto reemplazarán a los humanos en los sitios de construcción

Los robots están asumiendo su trabajo literalmente esta vez. Un robot con el nombre de SAM (Masón Semiautomatizado) actualmente está ayudando a los trabajadores de la construcción en varios sitios. Se denomina semiautomatizado porque todavía se requiere que un trabajador realice tareas más complejas, como manejar detalles estéticos (limpiar el exceso de cemento) y configurar el sitio de trabajo. Mientras que el robot maneja tareas más repetitivas y laboriosas, como recoger y colocar ladrillos y aplicar mortero.

Robots Masones (2)

El robot requiere que se ingrese un conjunto de comandos y medidas primero a través de su computadora antes de que comience a funcionar. El principal desafío para los ingenieros que diseñaron esto fue el entorno dinámico de un sitio de construcción en lugar de una naturaleza más fija de las tareas en una fábrica o una instalación de producción. Para saber cómo el robot logra superar estos obstáculos y cómo funciona con más detalle, mira el video a continuación.

SAM no está solo en el campo de la construcción como robot, sin embargo, otro robot con el nombre de Adriano está trabajando duro para poner ladrillos. Un estudio mostró que Hadrian puede colocar ladrillos más del doble de la tasa de albañiles más calificados del mundo. A más de 1000 ladrillos por minuto, el robot puede erigir las paredes de una casa en menos de dos días, una tarea que requiere un equipo humano de 6-10 miembros de 3 a 5 semanas de arduo trabajo. Los fundamentos de trabajar para este robot son un poco diferentes. Esta máquina funciona mucho más como una impresora 3D. El fabricante afirma que Hadrian es más rápido que SAM, pero no se ha realizado un estudio comparativo (pero consideramos por los videos que Hadrian solo supera a SAM en velocidad) .Hadrian se muestra en la imagen a continuación.

Masones robot

El advenimiento de tales robots muestra que la tecnología realmente está progresando a un ritmo muy rápido. Dicho esto, aunque el cuerpo humano y, lo que es más importante, el cerebro humano, es una maravilla compleja, por lo que copiar su funcionalidad es muy difícil. Si bien todavía hay una fortuna invertida en inteligencia artificial, los resultados actuales no son lo suficientemente cercanos como para replicar por completo la capacidad humana. Por esa razón, los humanos siguen siendo parte de la fuerza laboral y continuarán haciéndolo hasta que las máquinas puedan igualar completamente nuestro intelecto y nuestra capacidad emocional.