Intentar atenuar el sol podría llevar a la desaparición de la humanidad, advierten los expertos

Los proyectos de ingeniería a escala planetaria destinados a enfriar la superficie de la Tierra y mitigar los efectos del calentamiento global son dañinos y deben evitarse, según afirmaron el lunes más de 60 expertos en políticas y científicos.

Incluso si la idea más desafiante para la llamada modificación de la radiación solar (SRM), inyectar miles de millones de partículas de azufre en la atmósfera media, devolviera una fracción crucial de los rayos del Sol como se esperaba, las implicaciones, argumentaron en una carta abierta, pueden superan cualquier beneficio.

“El despliegue de la geoingeniería solar no se puede gobernar a nivel mundial de manera justa, inclusiva y efectiva”, decía la carta, respaldada por un comentario en la revista WIREs Climate Change.

“Por lo tanto, hacemos un llamado a la acción política inmediata de los gobiernos, las Naciones Unidas y otros actores para evitar la normalización de la geoingeniería solar como una opción de política climática”.

La magnitud, frecuencia y duración de las olas de calor, las sequías y las megatormentas ya han aumentado 1,1 grados centígrados por encima de los niveles de mediados del siglo XIX. Los gobiernos mundiales se han comprometido a restringir el calentamiento global a 1,5 grados centígrados, pero los expertos de la ONU creen que este límite se superará en una década.

Debido al fracaso en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, algunos gobiernos están recurriendo a la geoingeniería solar para ganar tiempo para una solución a largo plazo.

La introducción de una gran cantidad de partículas reflectantes en la atmósfera superior puede ayudar a enfriar el planeta. La naturaleza puede hacer lo mismo: los escombros de la erupción del Monte Pinatubo en Filipinas en 1991 redujeron la temperatura superficial promedio de la Tierra durante casi un año.

Sin embargo, los expertos creen que hay pocas razones para resistirse a tal curso de acción. Varios estudios han revelado que es probable que la reducción artificial de la fuerza radiativa del Sol interrumpa las lluvias monzónicas en el sur de Asia y África occidental y cause estragos en los cultivos de secano que proporcionan alimentos a millones de personas.

En su última evaluación científica, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) dijo que “la inyección de sulfato estratosférico debilita los monzones de verano africanos y asiáticos y provoca sequedad en la Amazonía”.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba